miércoles, 9 de enero de 2013

Cuando ya nada se espera personalmente exaltante

"Encontré la libertad. Perder toda esperanza era la libertad"

Hay que pensar con optimismo. Con seguridad y convicción.
Sí, ella será siempre el amor de mi vida. Siempre. Hasta que muera. Pero ahora es feliz. Muy feliz. Todo lo feliz que yo no pude hacerla, y eso me hace inmensamente feliz a mi. Inmensamente.

Planteo mi vida como una sucesión de actos donde lo principal, es pensar siempre que todo, TODO, va a salir bien. La mentalidad negativa es un estorbo. Tenemos una sóla vida para complicarnosla con problemas sin solución o cosas que no tienen remedio.

Por ahora, planes cercanos. Estudios, mi moto, y mis hermanos. Poco más. No pido más, no quiero más.
Noto que se me acercan ráfagas de deseo queriendo acercarme a otra relación. Pero me niego. Yo sólo tengo y tuve un amor. No más. Ya he escarmentado. Sentir es sufrir. Sólo quiero sentir cosas buenas, vivir cosas alegres. Ya basta de relaciones que no quiero ni yo. Ya basta de dejarse llevar por un físico atrayente y cuatro apretones. 

Yo no soy de nadie, sólo me pertenezco a mí. Ahora lo veo todo más claro. Ahora ya no tengo nada, y me siento inmensamente feliz. Nada que buscar, nada que encontrar, nada que te ate. 

He perdido la esperanza, y con ello, encontré la puta libertad.


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